Medios de comunicación, ¿Al servicio de quien?

 Medios de comunicación, ¿Al servicio de quien?

Edgar Ortiz Anuario Sección 02


Medios de comunicación, ¿Al servicio de quien?, cuenta cómo, dentro de las democracias modernas, solemos hablar de tres poderes principales: el ejecutivo, el legislativo y el judicial. En teoría, cada uno debería trabajar por separado y vigilar a los otros para que todo funcione de manera justa y transparente. Pero desde hace mucho, desde las revoluciones francesa y norteamericana, ya se sabía que esto no siempre funciona tan bien como debería. Por eso empezó a hablarse de un “cuarto poder”: los medios de comunicación.

La idea original era sencilla: que los medios sirvieran como ojos de la ciudadanía, vigilando que los tres poderes del estado no abusaran de su posición. Los medios, entonces, estaban pensados como una herramienta para que la gente supiera qué estaba pasando realmente y pudiera denunciar irregularidades.

El texto no se limita en lo que pasó en el pasado, sino que salta a la actualidad para preguntar algo muy importante: ¿los medios siguen cumpliendo ese papel o ya no? Y aquí entra en escena un actor que siempre estuvo presente, pero que últimamente se ha vuelto mucho más fuerte: el poder económico.

Según el texto, en las últimas décadas, en un contexto neoliberal, el poder económico ha crecido tanto que influye directamente en la política, en la sociedad y, por supuesto, en los medios. Hoy la mayoría de los grandes medios de comunicación están controlados por élites económicas (en su mayoría hombres), que deciden qué se publica, cómo se publica y qué temas se priorizan. Esto hace que los medios no funcionen como vigilantes de los otros poderes, sino como extensiones de los intereses económicos que los financian.

Por eso, el texto plantea que el cuarto poder actual ya no es necesariamente democrático. Y como alternativa, propone mirar hacia medios comunitarios y formas de comunicación más independientes, creadas y sostenidas por el propio pueblo.


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Opinión de la historia de Aaron Swartz, el hijo de internet

Mis peliculas favoritas

Open access